miércoles, 14 de julio de 2010

Los placeres prohibidos.

El uso del masáje prostático es tan antiguo como el mismo hombre... Yo se de compañeros que me han confesado que cuando llevan tiempo de abstinencia sexual, el traqueteo de conducir por carreteras de firme irregular les ha llegado a provocar la eyaculación.
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¿QUIEN SE ATREVE A CONFESARLO LIBREMENTE SIN TEMOR A QUE OTROS COLEGAS PIENSEN QUE POR SENTIR PLACER ANAL... PIERDEN ACEITE?
En esta peli antigua, ya en los años 20 se buscaba el uso de una píldora milagrosa contra la impotencia (como la VIAGRA) y el placer del masaje prostático de forma tan natural como lo podemos hacer ahora en el siglo XXI...
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En este otro video podemos observar como la mujer realiza un masaje en la zona de la próstata accediendo desde la parte posterior introduciendo un dedo por el ano. Esta prática produce un elevado aumento del placer en el hombre ya que de esta forma se estimula el llamado punto G del sexo masculino.
Por qué hacerlo: para los hombres, la glándula próstata es comparable al punto G. si recibe un adecuado masaje, la próstata incita al hombre al orgasmo.
Sin embargo, él no puede estimularse a sí mismo tan fácilmente, ya que su punto G está dentro del recto, por lo tanto será necesaria tu colaboración. El orgasmo que se puede obtener es algo distinto a lo habitual y es para volverse loco de placer.

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Grandes desconocidos: no es un secreto que estos órganos son tabú para muchos hombres. Desde luego, el colectivo gay lleva ventaja en cuanto a las posibilidades que ofrecen, respecto a los hombres heterosexuales, que tienen mucho miedo de que les exploren esas partes por cuestiones físicas (miedo al dolor) o psicológicas (pérdida de la hombría). Dejando eso a un lado, la cuestión es que la estimulación anal y prostática puede ser muy placentera para algunos y a otros puede no gustarles, como todo. Por tanto tampoco hay que emperrarse en hacerlo si a nuestra pareja no le complace.

El ano y la próstata: el ano, sensible y abundante en terminaciones de nervios, es el "vecino" más cercano a los genitales, y durante el orgasmo, se contrae en un ritmo relacionado a lo que hacen los músculos pélvicos. La estimulación del ano puede estimular al pene indirectamente, o puede estimular directamente a la próstata. La próstata es un órgano interno colocado cerca al bulbo del pene que produce un fluido eyaculatorio. La próstata es una fuente de placer para muchos hombres -- algunos llegan a tener orgasmos como resultado de la estimulación de la próstata -- y atención puesta a esta glándula puede aumentar el gozar de la estimulación genital.

Primeros pasos: lo primero es la higiene y la seguridad. El culo ha de estar bien limpio, utilizando jabones suaves (para higiene íntima, por ejemplo) aplicados directamente al orificio anal y por las partes más externas del resto. No basta con que resbale agua jabonosa, no, hay que lavar bien. Además, el recto ha de estar desocupado, por lo que igual es buena idea aplicarse un pequeño enema previo. Las manos del que actúa, por supuesto, también han de estar limpias y considerar el uso de un guante de látex (esto es lo más adecuado si se va a hacer algo más que un masaje anal-prostático). Al estimular el ano, es clave que uses mucha lubricación y que lo hagas despacio, siempre poniendo atención a lo que dice la persona recibiendo la penetración.
Masaje anal: el tejido del recto es muy delicado y no se lubrica, entonces se puede rasgar fácilmente (por eso se necesita usar mucha lubricación), y es importante que no se le meta un objeto que se pueda romper adentro o que tenga partes con filos. Además, el expandir y apretar de los esfínteres puede traer para adentro (y expulsar) algo que insertas; ya que para prevenir que algo sea "jalado pa' dentro y perdido" en el recto, escoge cosas que tengan una base más ancha que lo demás del objeto. De todos modos, la manera más sencilla es utilizar el dedo índice que, además, ha de ser la primera opción, dado que es más fino y, para empezar, es suficiente. Utilizar lubricantes apropiados (acuosos, aunque si no va a haber penetración con condón, pueden usarse lubricantes grasos) y en buena cantidad. Comenzar con una inspección de la zona con doble finalidad: por el placer de ver lo que vamos a trabajarnos y para comprobar que está todo en orden, sin lesiones ni heridas. Empezar masajeando de forma circular el ano en sí, es decir, la parte exterior, con el dedo índice o con dos dedos. Poco a poco ir introduciendo el dedo, haciendo pausas y movimientos circulares hasta introducirlo del todo.
Masaje prostático: El masaje de este punto se hace metiendo un dedo, entre 5 y 7 centímetros dentro del ano, y frotar hacia el frente del cuerpo. Tanto para la próstata como el punto G, el dedo que acaricia llega tocar mejor el área si está de una posición con curva. Cuando un hombre está excitado, la próstata se hincha y se endurece, volviéndose más receptiva a la estimulación directa y firme.

* Podrás sentir la forma de nuez que tiene la próstata si introduces con toda suavidad y delicadeza un dedo por el conducto anal y lo guías a través de su pared frontal.
* Aproximadamente a cinco centímetros presionas hacia adelante, es decir, hacia su pene hasta notar el pequeño abultamiento a esa altura.
* La posición que facilitará esta actividad es estando él acostado boca arriba con las rodillas contra el pecho, que para él será más excitante si tú lo pones en esa postura e inicias la exploración.
* Dale un suave y pausado masaje hasta que lo hagas llegar al orgasmo, que será mucho más intenso que uno normal.

Es importante insistir en que es sumamente delicado emplear el tacto en la zona anal, pues es un tejido muy susceptible de lastimarse si lo no lo haces con sutileza o si no empleas un lubricante. ¿Quieres que él goce el doble? Prodúcele un mayor placer estimulando su punto G al mismo tiempo que le practicas sexo oral o cuando lo estás masturbando.

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