domingo, 1 de marzo de 2009

Pensando en las picadas espectaculares de los altos suicidios


Las yemas de mis dedos

Han dejado un sendero seco y claro

Durante la agitación de mis alas.

La caída es el espectáculo del robo,

Es mi gratitud a la gravedad

Que muestra su puño a estas megaciudades.

Los ojos cerrados

Guardan una hermosa pena de timorato,

Mis manos la olfatean como a un tesoro

Con encajes rasgados

Y suspendidos en el diálogo del óxido:

Moler y morder lenguas

En los ascensores.

Ojos amarillos de descuido

A los que mis yemas introducen su apetito,

El sexo ensombrecido

Por las máquinas.


www.water-neon.blogspot.com

1 comentarios:

Ivan Ignacio dijo...

Es muy interesante tu poema, como utilizas las palabras para que cobren otro significado. Y el mensaje sigue siendo claro.

Publicar un comentario